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martes, 23 de junio de 2015


Hoy el mar es del color de tus ojos y no al revés.

Y, sí, probablemente seamos uno de los experimentos fallidos de la naturaleza y quizá en algún lugar de este universo o de otro exista algo parecido a nosotros pero sin ese afán egoísta y autodestructivo que devora el mundo poco a poco, pero cuando estoy contigo no puedo evitar pensar que el ser humano no puede ser tan malo.
Y, sí, quizá esta vida no sea más que un sueño, o nosotros, tan sólo diminutas células de un ser mayor; pero el mundo no deja de ser maravilloso, porque las probabilidades de que tú y yo nos conociéramos eran más pequeñas que esas células y, sin embargo, no nos contentamos con una casualidad, sino que necesitamos unas cuantas más para darnos cuenta de que las historias a veces se escapan del papel y nos cambian la vida.

Un pequeño faro parpadea en el puerto mallorquín. No es verde, como el de Gatsby, como mi esperanza, ésa que no importa cuántas veces se apague, porque siempre vuelve a encenderse... Porque tú me has enseñado que es posible querer estando tan lejos.

23 de agosto de 2014

3 comentarios:

  1. Que no se apague nunca esa luz que tienes.
    Un abrazo.

    http://elchicodelmetro.blogspot.com.es/

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  2. "las historias a veces se escapan del papel y nos cambian la vida." La esperanza y sus atisbos.
    Me ha gustado mucho tu pequeña reflexión.
    Saludos.
    Lu

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